El Sendero de la Harimaguada y del Faycan:
Un Viaje de Transformación en la Ecofinca Atacayte
"El Sendero de la Harimaguada y el Faycan: Un Viaje Ancestral de Transformación en el Corazón de Canarias"
Reconecta con la Sabiduría de las Sacerdotisas Canarias y Despierta tu Poder Interior a Través de 8 Etapas Iniciáticas en un Entorno Mágico.
Reuniones y actividades para descubrir el Sendero de la Harimaguada y del Faycan: Un Viaje hacia tu Corazón desde el corazón de la Diosa Tinamar
Vive una experiencia única en plena naturaleza rural, ideal para la renovación interior y la paz mental.
- Acceso a las 8 etapas del sendero.
- Guía experta y acompañamiento personalizado.
- Materiales didácticos (manuales, guías de meditación, etc.).
- Acceso a los espacios sagrados de la finca.
- Excursiones dentro y fuera del área rural
- Rituales y ceremonias ancestrales.
Posibilidad de alojamiento y comidas, disponemos de menus diarios servidos en la misma Ecofinca o con reserva previa Bochinche a 400 metros.
- Alquiler de Colchones higienizados y sabanas por si quieres llegar libre de equipaje.
- Servicio de translado de mochilas hasta la finca.
Templo de la Diosa Tinamar
Los ojos de la diosa se encuentra en el interior del corazón de Gran Canaria, en nuestro templo nos mira y en esa mirada volvemos hacia dentro para a sentir el abrazo de la diosa Tinamar,así reencontrarnos a nosotros mismos.
Dicen que su nombre no fue puesto, sino reconocido, como si siempre hubiera estado ahí, esperando que alguien la nombrara, espero mucho tiempo apróximadamente 600 años despues de la conquista.
Porque hay presencias que no nacen del lenguaje, sino de la tierra misma. Y Tinamar, escondida en la montaña, con sus ojos en las entrañas, no mira el mundo exterior, sino el interior de quienes se acercan.
Su mirada no se descubre, se recuerda.
Y quien alcanza el fondo de su corazón siente cómo la isla lo atraviesa, como un latido antiguo que sube desde la piedra, dejando en el visitante la huella viva de Tamurt la Madre Tierra canaria.
El Templo Tinamar se encuentra en el interior de la Finca Atacayte, una cueva a los pies y en el interior del corazón de Gran Canaria.
Diferentes Áreas Mágicas en un entorno privilegiado en el Sóleo del planeta
En el corazón verde de Gran Canaria, donde la laurisilva respira entre barrancos ancestrales y corrientes subterráneas, emerge Atacayte: un espacio de retiro y reconexión situado sobre uno de los enclaves energéticos más singulares de la isla.
Muchos lo llaman “el sóleo del planeta”, un punto donde las corrientes telúricas ascienden desde las profundidades de la Tierra y convergen con la memoria espiritual del territorio.
🌿 Un paisaje donde conviven:
la espiritualidad aborigen,
la tradición cristiana,
los antiguos cultos naturales,
la vibración de los ancestros
y la presencia simbólica de diferentes diosas, dioses y maestros espirituales de la humanidad.
❤️ EL CORAZÓN COMO SÍMBOLO ❤️
A tan solo 450 metros de Atacayte se encuentra la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de Arbejales, un lugar profundamente ligado al simbolismo universal del corazón como centro espiritual, protector y unificador de las comunidades.
Así como ocurre en:
• el Cerro de los Ángeles en España,
• o la Basílica del Sacré-Cœur en París, Arbejales representa un corazón espiritual dentro del paisaje de Teror.
En nuestra finca, este símbolo continúa vivo a través de un pequeño santuario dedicado al Sagrado Corazón y a Santa Bárbara, protectora frente a tormentas, rayos y peligros invisibles.
⚠️ Conservación y Respeto
Este es un espacio de alto valor patrimonial, natural y simbólico.
Se ruega:
- No alterar las estructuras arqueológicas
- Respetar la flora autóctona
- Mantener el entorno limpio
Cuidar este lugar es preservar la memoria colectiva.
Utero de Brigit, la fuente telurica de nuestra Ecofinca Atacayte
En el corazón de la Finca Atacayte, la Cueva de Brígith guarda el misterio del útero telúrico: un espacio vivo donde la Tierra respira, abraza y sana.
Sus aguas silenciosas recorren la piedra ancestral cargadas de memoria mineral y energía femenina. Cada paso hacia su interior es un regreso al origen, al vientre de la Madre Tierra, donde el tiempo se detiene y el alma recuerda.
La humedad, el eco, el almagre rojo y la vibración de la roca crean un santuario natural para la introspección, la limpieza emocional y la reconexión espiritual.
La Cueva de Brígith no se visita…
se siente.